Los días pasan lentos que me siento aburrido, pero al mismo ritmo corren las horas y descubro que no he realizado muchas cosas. En mi mente quisiera volar, viajar, escapar, pero me veo atado a la realidad, andando tan veloz como un caracol, sufriendo el pasar de los días, viendo cómo los demás van disfrutando su vida, sus profesiones y su tiempo libre.
A veces parece más interesante escuchar las vidas de los demás, saber cómo van progresando, formando sus familias y cómo viven el amor.
Aunque sigo trabajando y generando dinero, no me he sentido lo suficientemente motivado como para sentirme estable y no buscar más, o como para establecerme, buscar cosas serias y madurar, echar raíces.
Sé que soy joven, que debería disfrutar el presente, pero la verdad es que siento que no lo disfruto como yo quisiera. Me siento vacío, con deseos y muchos objetivos pendientes, con tesoros que me encantaría compartir, pero con mucha fortuna por ganarme.
Aún no he encontrado a la mujer que me acompañará en mi camino. Muchas veces he creído que la he encontrado. Otras solo paso desilusionándome, sin hallar correspondencia ni cariño duradero, real.
A veces me distraigo viendo partidos de baloncesto, pero esto resulta últimamente algo desmotivante, viendo cómo mi equipo favorito, Los Angeles Lakers, están como uno de los peores equipos de la NBA. Necesito más motivación.
Busco películas, libros, historias en qué distraerme, con qué divertirme. Y aún así, he perdido mucho el tiempo con otras cosas.
Quiero hundirme, quiero elevarme. Deseo correr, volar. Ansío estar satisfecho, conforme. Quiero crecer, ser más grande, mayor. Me desespero esperando el futuro.
Quiero sentir pasión en mi vida, ¡aventura!, ¡amor!
0 Comments:
Post a Comment